Desde Melilla, mira tú por dónde

La historia de Virgilio Leret (capitán, jefe de hidroaviones en el Atalayón, en la Mar Chica de Melilla) explicada por su mujer Carlota O'Neall ("Una mujer en la guerra de España") fue de las primeras que leí -y de las que más me impactó- cuando estaba documentándome para escribir "Con voz y voto". Estaban en Melilla el 17 de julio, Carlota y las niñas en una barco en la costa disfrutando de las vacaciones y Virgilio con ellas, pero con un pie en el cuartel(la foto es más o menos de esa época). Y así estaban, y cuando se sublevaron los militares en Melilla salió Virgilio a ver qué pasaba y nunca más volvieron a saber de él. Lo fusilaron el 18 de julio y a Carlota (separada de sus hijas) la fueron enviando de prisión en prisión (por ser mujer de un militar que se había mantenido fiel a la República), sin decirle que su marido estaba muerto, y sin darle casi noticias de sus hijas, a las que recuperó años después. No me extiendo más, porque el libro -escrito y reescrito varias veces, porque tuvo que irlo destruyendo por la amenaza que suponía tener el texto- podéis comprarlo que lo reeditaron el año pasado, pero es una buena muestra de cómo sucedieron las cosas, de los odios inter familiares, de las irracionalidades aplicadas desde los primeras hasta los últimos días de guerra y de cómo se prolongaron los odios durante la dictadura. ¡Una buenísima muestra!
Hoy, cuando Jaime me ha llamado para decirme "mira la página 44 de El País", lo último que me esperaba era una esquela de la familia Leret recordándolos y reclamando desde Caracas la investigación y la recuperación del cuerpo del militar. Y, la verdad, ha sido una de las esquelas que he encontrado más merecidas, porque a saber desde hace cuánto que no se le hacía un homenaje así y bien está.
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Autor: Ricardo Fernandez
Parece que los dos hemos leido la misma pagina de El Pais. Me ha gustado mucho lo que has escrito. Te invito a visitar mi espacio: www.memoriamasonica.blogspot.com
Un saludo.
Ricardo.
Fecha: 24/07/2006 23:11.
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Autor: Manuel Adrián Rodríguez Leret
Soy sobrino nieto de Virgilio Leret Ruiz. En una publicación de EL PAÍS cuenta una historia de Carlota basada en lo que dice en el libro que no es del TODO CIERTA. MI BISABUELO, Carlos Leret Úbeda no es fascista, era militar y como tal defendió la República.
Que se sepa también, que sus hijas se arrepintieron de muchas de las cosas que contaba su madre sobre nuestra familia que eran FALSAS.
De las hijas no se supo nada por una razón especial y es que se la llevaron a Aranjuez para que estuvieran bien cuidadas y lo único que hizo Carlota para "agradecerlo" fue vender los planos del motopropulsor a reacción a los ingleses para conseguir un visado y salir, así, de España. Por lo tanto no es tan buena como la pintan.
SALUD!!
Fecha: 24/07/2007 17:49.
Autor: Carlota Leret O´Neill
Soy la hija de la escritora Carlota O´Neill y del Comandante de Aviación Virgilio Leret Ruiz, y nieta del Coronel Carlos Leret Úbeda. Lamentablemente para mi madre y para nosotras, sus hijas, María Gabriela y Carlota Leret O´Neill, el Coronel Carlos Leret Úbeda fue un militar reaccionario, beato, africanista y fascistoide, que nunca acusó a sus compañeros de ser los asesinos de su hijo, el Comandante Virgilio Leret, hecho que sucedió en Melilla la madrugada del 18 de julio de 1936, por defender la legalidad y la democracia del ataque asesino y reaccionario de los militares franquistas.
Por el contrario, todo su dolor y su rabia lo descargó contra mi madre, denunciándola ante los militares golpistas de Melilla, que la sometieron a dos consejos de Guerra y a dos Causas Judiciales, y que le hicieron sufrir cinco años de prisión en el fuerte de Victoria Grande de Melilla, lo que incrementó el inmenso dolor que las tres sufrimos por el asesinato de mi padre.
Por culpa del Coronel Leret Úbeda, mi hermana y yo quedamos completamente abandonadas, en una ciudad inhóspita y desconocida para nosotras, y sobrevivimos gracias a unas familias que nos recogieron, al convertirnos, 48 horas después de la asonada golpista, en dos niñas huérfanas de padre y madre.
El Coronel Leret Úbeda jamás nos brindó cariño o ternura. Cuando terminó la guerra civil y llegamos a su casa, se desprendió rápidamente de nosotras, enviándonos al Colegio de huérfanas de Aranjuez, en donde, por ser hijas de 'rojos', aquel internado fue más difícil de soportar.
Cuando mi madre salió de la cárcel, después de tantos años de separación, ante nuestros ruegos y la necesidad de estar junto a ella, nos sacó de aquel horrible colegio de monjas; sin embargo, mi abuelo volvió a denunciarla, por "roja y atea", y logró que le quitaran la patria potestad de nosotras, sus hijas, y nos regresaron al colegio de Aranjuez, como detenidas, custodiadas por dos detectives, y trasladadas en un automóvil policial.
Han pasado muchos años desde aquellos hechos trágicos, que marcaron nuestras vidas y que no podemos olvidar. La crueldad de quien fuera nuestro abuelo, el Coronel Leret Úbeda, con nuestra madre y con nosotras, la sufrimos directamente, el rechazo hacía él y hacia aquellos Leret que tanto daño nos hicieron permanece intacto.
Es incomprensible que alguien que no lo vivió, y que se dice socialista, pretenda reivindicar su nombre, enlodando el de aquellas que fuimos sus víctimas.
Fecha: 14/08/2007 09:48.
Autor: Manuel Adrián Rodríguez Leret
Os recuerdo que su hija, no sé si Teresa o Isabel, os recogió .
Y sigo insistiendo que no era fascista puesto que defendió su puesto en el Cuartel de la Montaña que está demostrado con informes que tenemos.
Y sabes que ya se habló con vosotras del tema, en la cual estaba yo. Si no sabes ni lo que era mi bisabuelo (ya que le acusas de cosas que no era) y tu hermana no me acuerdo si estaba en contra o a favor de lo que decíamos...
un saludo
Fecha: 08/11/2007 17:43.
