Blogia
Carmen Domingo

De la moda a Dulce Chacón, pasando por la Guerra Civil

Por más que repita hasta a saciedad que "el mundo es un pañuelo" y "no la hagas no la temas". Que son dos frases que siempre tengo muy en cuenta, cuando se confirma su veracidad no puedo más que sorprenderme. 

Yo, ayer, a pesar de ser poco dada a fiestas y multitudes varias, me acerqué a la fiesta de cumpleaños de una amiga -Inma, unos 40 de lo mejorcito- y me dispuse no sólo a hablar con gente que no conocía, sino a socializar mucho más de lo que me pide por lo general el cuerpo, que es bien poco. Y así, entre copa y copa, bocata y bocata, en un bar de la plaza Real, me encontré con más personas con las que tenía afinidades de las que imaginaba, lo que siempre es de agradecer. Hablé un buen rato con Charo Mora, una periodista de moda con la que coincidí en la presentación de Tous y acabamos comentando lo "interesante" que es el panorama patrio y cómo se gasta nuestro dinero en enriquecer a unos pocos a base de subenciones, hablé con Franco, el comercial de Josep Font y quedé con él apra que me contara cosiilas de esas que sólo se conocen dentro de la profesión... Hasta aquí todo puede parecer normal, una fiesta de gente del sector de la moda lo normal es que reuna gente que trabaja en dicho sector. Bien. La sorpresa, la verdad, llegó después, cuando me encontré con Teresa (creo que se llama Teresa, soy lo peor para los nombres) de cuyo hermano, y aquí es donde flipé, me había hablado Dulce Chacón una de las veces que quedé con ella. Su hermano colabora en La Gavilla Verde, una de las asociaciones de maquis con las que Dulce se puso en contacto mientras escríbía "La voz dormida" para tener documentación y con la que me dijo que debía entrar en contacto para mi libro. El contacto nunca se llegó a realizar, porque la siguiente vez que hablé con ella ya no estaba como para pasarme teléfonos... sin embargo, ya veis, ayer noche lo retomé. ¿Se atreve a negar alguien que el mundo es un pañuelo? Otros más "al saco" del ciclo de la FNAC, claro.

No sigo contando más porque en realidad esto de personalizar tampoco me gusta demasiado. Y lo suyo sería que comentara lo de la manifestación de Madrid, sí, esa "contra" la ley de educación. Volvemos a ser un país que se manifiesta contra. Lo que ya no me sorprende tanto es que las cifras que se manejen sean tan alejadas unas de otras: la organización dice que dos millones, y fuentes oficiales 300.000. Caso de ser cierta la oficial, pensemos que sí, me parece lo suficiente como para que sigamos preocupándonos de la gran importancia que tiene la iglesia católica en España, líderes del PP y obispos mediante. ¿Es que no vamos a lograr ser nunca un país laico? ¿Qué más debe querer la iglesia? ¿No basta un billón de las antiguas pesetas, anuales para satisfacerlos? ¿Lo próximo será que nos pongan en la plaza pública a los que no hemos hecho la comunión y nos conmine a convertirnos? Porque el camino es inquisitorial, parece que nunca nos lo vamos a quitar de encima. Y en realidad, todo se remonta a lo mismo.

Estoy leyendo un libro sobre la iglesia de Franco y ni comentar la salvajadas que se hicieron en nombre de Dios porque os las podéis imaginar, claro, alguna os iré contando como para ejemplificar. Y lo peor, Juan Pablo II, sí el muerto reciente, dejó dicho que beatificaran a unas cuantas monjas de las que murieron durante la guerra civil y así lo ha hecho Razzinger hace poco más de un mes.

Y yo, la verdad, a fuerza de conocer beatificaciones, casi que si no fuera española y no supiera lo que sé de historia del período, me creería que los únicos muertos de la guerra civil eran curas y monjas, todos a manos, claro está, de los "asilvestrados rojos dirigidos por el Komintern". ¡Tiene guasa cómo le dan la vuelta a la historia las derechas y de colaboradores de fascistas los convierten en mártires!

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

3 comentarios

Mercedes -

Suena bien un país no tiene que ser "nada de eso". Es solo que eso de cumplir las las leyes por parte del Estado español lleva la pesada carga de 3000mil millones que hay qeu darle a los señores obispos para que organicen manifestaciones a la carta, incidan en el debate político, pretendan cercenar libertades ajenas y mantengan escuelas vetadas a según quien... Pues vale, ¿un Gobierno no tiene porque ser laico o religioso?. Lo siento un gobierno tiene que ser laico sobretodo si mantener pesadas cargas religiosas sale del bolsillo de todos, inclusive de aquellos ingenuos que marcamos en la casilla "otros fines sociales".

Teresa -

Carmen. Soy Teresa, no te has equivocado de nombre. Me alegró mucho conocerte, espero que el contacto con mi hermano sea fructífero para ambos. No olvides visitar su web: www.lagavillaverde.org

Joan -

¿Un país tiene que ser laico o religioso? ¿No sería mejor que no fuera nada de eso? Creo que son las personas quienes podemos ser laicos o de determinada religión. Y el Estado (todos) lo que ha de hacer es cumplir las leyes.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres